J.G.MATALLANAS. Los aficionados del Atlético han perdido la paciencia. El sábado tiraron de pañuelo para protestar contra entrenador, directivos y jugadores. Después de varios años anestesiados, viendo como fracasaba un proyecto sí y otro también, dos añitos en el Infierno incluidos, los fieles colchoneros mostraron su descontento por el juego de su equipo tras la derrota ante el Betis. La pañolada, los gritos contra Aguirre y los dirigentes, mostraban también el temor de la hinchada a que al Atleti se le escape el objetivo de meterse en Champions.
Después de los dos años en Segunda, la exigencia había bajado entre la mayoría de los aficionados atléticos. Se les ha pedido paciencia y han sido pacientes esperando que les montaran un equipo a la altura de la historia del club. Pero el pasado domingo, la derrota ante el Real Betis y, principalmente, el nihilismo futbolístico de su equipo, que no jugó a nada, les hizo estallar y gritar a los suyos.
El Atlético tiene cinco finales para meterse en Champions, vamos en los puestos que dan derecho a jugar la fase previa de la Champions, que en esos partidos aún no suena la agradable musiquilla que tanto ansían escuchar los 50 mil del Calderón. Tras perder contra el Betis, sigue cuarto por los pinchazos del Racing y Sevilla. Y aún puede conseguirlo. Entonces, ¿por qué no han aguantado más los hinchas colchoneros? ¿Por qué estallan ahora? Quizás no vean en el horizonte ningún síntoma para ilusionarse con su equipo. Quizás consideren que lo que les depara el futuro no esta a la altura de su Sentimiento Atlético, profanado hace cuatro lustros en una estafa permanente.
Los atléticos señalaron a Aguirre y señalaron al palco. El nerviosismo en la zona noble del Calderón es creciente. Al mexicano sólo le sostenía en el cargo Miguel Angel Gil Marín, el que manda en el club. Enrique Cerezo no le hubiera renovado la pasada campaña y Aguirre sólo se salvó por la campana y por lo temprano que empieza la Intertoto. Pero el problema del Atlético no es de entrenador, por más que el equipo no esté nada trabajado y el sistema defensivo sea un fiasco al que han puesto parches con su tremenda pegada Agüero, Forlán, Simao y, a veces, Raúl García y Maxi. El problema del Atlético es estructural. Por más que se haya pretendido estructurar al club como una empresa moderna, con departamentos funcionales, esa estructura no funciona porque depende de una única persona, que no acaba de delegar y esta detrás de todas las decisiones, principalmente las deportivas, que nunca suelen ser acertadas.
La crisis financiera del equipo es comentada por los empleados. Gil Marín busca dinero debajo de las piedras para acabar la temporada y afrontar la nueva campaña. Si el equipo no entra en Champions el problema financiero se agravará de nuevo, porque el equipo cuenta con esos ingresos para apuntalar una plantilla que necesita bastantes retoques después de una inversión de 80 millones de euros para este curso.
Hasta el pasado sábado, la afición del Atlético había tragado con todo. Pero tras la derrota ante el Betis estalló y exteriorizó su hartazgo. Los dirigentes del Atlético no habían recibido nunca tantas críticas desde la grada. Es una incógnita saber cual será su reacción. Pero parece muy complicado que Aguire continué en el Atlético, aunque finalmente consiga clasificarse para la fase previa de la Champions League.
Así es el Atleti. Un equipo que da vergüenza a sus seguidores. Vergüenza y rabia, la que estalló en el Calderón el sábado después de la humillación a la que sometió el Betis a los zánganos que brujuleaban por el campo sin saber qué hacer con la pelota. Desde Leo Franco hasta el Kun, pasando, cómo no, por Aguirre. Ni defensa ni medio campo ni delantera. Simplemente un batiburrillo de incapaces a las órdenes de un entrenador que no ha sabido en dos temporadas crear un bloque compacto. Y todo porque desde la sombra, y como si se tratara de una de sus fincas, Miguel Ángel Gil Marín decide por su cuenta sin escuchar a nadie. El Atletico de Madrid es suyo, como antes lo había sido de su padre, y los abonados y aficionados no tienen derecho a nada, salvo al «pataleo». Si Aguirre sigue en el banquillo, aun en el caso cada día menos probable de clasificarse para la «Champions», la próxima temporada el ridículo puede ser apoteósico. Pero a esa directiva los únicos colores que parecen interesarle son los de los billetes de los euros.
Era una imagen «deja vu». Una visión sufrida y repetida desde hace nueve años, cuando el Atlético comenzó su camino del infierno. En 2002 regresó a Primera, pero el purgatorio duró otras cuatro temporadas. Parecía, todavía parece en la clasificación, que los rojiblancos tocarían por fin el cielo de la Copa de Europa en la Liga 07-08. Aún es posible, pero la afición vivió anoche el mismo desencanto que ha soportado a lo largo de todo este siglo.
Una derrota en el momento de la verdad. En una de las finales del campeonato. En la fase en la que se deciden los puestos europeos. Un fracaso, otro más, constatado además en el Calderón. Como ha sido habitual durante las últimas seis campañas. No hay nada perdido. sin embargo, lo sucedido ayer se ha digerido demasiadas veces y ha supuesto, hasta ahora, la decepción europea. El equipo madrileño se complicó la cuarta plaza de Liga de Campeones en un encuentro desastroso.
¡Gil Marín, Cerezo, dimisión!
Los rojiblancos volvieron a la vulgaridad que les ha definido en el siglo XXI. Fueron un equipo sin espíritu, sin garra, sin amor propio, superado por la necesidad del Betis para escapar del descenso. Los verdiblancos convirtieron la responsabilidad en sabiduría. Los atléticos la tradujeron en miedo a vivir en los más altos niveles continentales. El reto, una vez más, les viene grande.
La desgana rojiblanca supuso que los silbidos ascendieran hasta la bronca, que el desánimo se vistiera de pañolada y que el enfado se consumara con gritos de «¡Cerezo y Gil Marín, dimisión!» en la puerta cero del estadio.
El 4-4-2 de Aguirre debía ofrecer un homenaje a su afición en el día de las peñas y lo que ofertó fue la anarquía de juego más absoluta. Una vez más, fiesta y fútbol se divorciaron en el Calderón, aunque en esta ocasión lo importante era vencer y esa misión tampoco apareció por el Manzanares ni por casualidad. Los locales siempre fueron a remolque.
Unos jugadores que nunca asimilaron que se jugaban el porvenir en la Liga de Campeones, la mejor competición europea, esa que el club no disfruta desde hace diez años. La responsabilidad les atenazó. Y el público les castigó con un concierto de viento vocal que Agüero silenció durante unos minutos cuando marcó el gol del empate. Un tanto conseguido en un disparo de volea que sorprendió a Casto. Un remate que capeó el primer temporal, producido por el el 0-1 de Juande, que remachó un mal despeje de Leo Franco. La igualada del Kun hizo reaccionar a los locales durante unos minutos. Pero una tonta falta de Pablo sobre José Mari dio la oportunidad a Xisco de resarcirse de una mala temporada y de confirmar el desastre madrileño y la salvación hispalense.
«¡Aguirre, vete ya!»
El delantero ejecutó magistralmente el golpe franco y puso de nuevo en ventaja a los verdiblancos. Y selló el hundimiento de los caseros.
El 4-2-3-1 de Chaparro se creció hasta desplegar su mejor partido a domicilio. Los béticos jugaron al contragolpe, apoyados en la velocidad de Odonkor, en los desmarques de José Mari y en los cruces de Xisco. Enfrente, nadie arriesgó. Maxi cargó con los gritos en contra por querer dirigir a un conjunto deslabazado.
La bronca se extendió cuando Capi fusiló la tercera diana andaluza, colofón a una excelente jugada de Melli, que arrancó desde su área, corrió sesenta metros y dio el pase de la muerte. Así murió el Atlético. Con gritos de «¡Aguirre, vete ya!». No es el único culpable.
Patético partido del Atlético. José Mari humilló a la horrible defensa local. Los de Chaparro zanjan la permanencia. Pañolada contra Aguirre y el palco
El público del Calderón estalló ayer
20/04/2008
--> Muy decepcionado. Así se marchó una vez más el público del Vicente Calderón en el día de las peñas. Cuando faltaban quince minutos para el final, sólo quedaban unas 15.000 personas en las gradas del estadio, que, entre pitos, dedicaron una intensa pañolada al equipo, al cuerpo técnico y a la directiva. Después, alrededor de 70 personas se concentraron en la Puerta 0 del Calderón para protestar contra Gil Marín y Cerezo con gritos de: "Estamos hartos de la familia Gil". Al técnico, la grada le cantó por primera vez desde que está en el Atlético, "Aguirre, vete ya". La Policía disolvió esta manifestación.
Patético partido del Atlético. José Mari humilló a la horrible defensa local. Los de Chaparro zanjan la permanencia. Pañolada contra Aguirre y el palco
Iñako Díaz-Guerra | 20/04/2008
Y el Calderón no aguantó más y estalló contra todo: Aguirre, el palco y su equipo, ese Atleti que por cada alegría le da tres disgustos y volvió a fracasar estrepitosamente. Bailado por un Betis plagado de suplentes y que ni siquiera tenía una necesidad suprema de victoria. Tal vez ni ganas. Dio igual porque la cruda realidad es que el rojiblanco es un equipo muy malo sostenido por unos atacantes superdotados. Si, como ayer, la pólvora está mojada por el diluvio, el resto es mediocridad y tristeza.
Lo cierto es que tiene un mérito tremendo que un equipo que lleva toda la temporada jugando cinco contra diecisiete se mantenga (a duras penas) en Champions, pero a esos cinco magníficos (Agüero, Forlán, Maxi, Simao y Raúl García) se les está acabando la gasolina y el sprint final parece ahora un maratón. Y si ellos no obran el milagro habitual, los de atrás sí que son fiables: siempre son los mejores del rival.
Así, el Betis más mermado posible les metió tres con una delantera formada por José Mari (367 minutos en Liga hasta ayer), Odonkor (603) y Xisco (810). Entre todos, 1.780 minutos y dos goles, infinitamente menos que Forlán (2.474 y catorce) o Agüero (2.465 y trece). Pero la defensa atlética se encargó de convertir a estos tres desheredados en héroes de la definitiva permanencia bética.
Especialmente llamativo fue el caso de José Mari, que pasó de lesionarse solo en el calentamiento a rejuvenecer repentinamente diez años. Los poderes curativos de Pablo son dignos de Tercer Milenio. Así, tras dos avisos de Odonkor, un buen disparo del sevillano originó el primer gol. El despeje de Leo Franco fue perfecto... para el Betis: blandito y al punto de penalti, como mandan los cánones, vamos. Por si acaso no era bastante colaboración, Perea abrió las piernas para dejar pasar caballerosamente la pelota y Juande se lo agradeció marcando. Un esperpento.
El Betis, que llevaba toda la semana a vueltas con lo de ayudar al Sevilla, se encontró por delante y se debió desorientar en la encrucijada de si ganar o no. Casto (nombre paradójico para un futbolista) le dio un poquito de morbo al asunto cuando despejó hacia dentro de su portería un latigazo lejano de Agüero, siempre Agüero. El Calderón respiró, pensando que tras el descanso imperaría la lógica. Santos ilusos.
Si al Betis le habían entrado dudas, el Atleti tardó un suspiro en despejarlas. José Mari intentó bajar un pelotazo en la frontal del área con menos futuro que Ronaldinho en el Barça y allí apareció Pablo, siempre dispuesto a ayudar al prójimo. Como siempre, decidió no utilizar la cabeza ni para pensar ni para despejar y empujó al delantero. Leve y absurda, sí, pero falta. Xisco la tiró bien, pero sin pasarse, parable a todas luces. Leo Franco arrancó tarde y cayó como un fardo. Desde luego, la decisión de Aguirre de cambiar de porteros sin necesidad en el momento clave de la temporada ha sido acertada, acertada. De premio Nobel, vamos.
Desenlace. El resto fue puro patetismo. El Atlético ni tiró a puerta, ahogados Agüero y Forlán, lesionado Simao, exhausto Maxi, Reyes siendo Reyes... Y la grada, aburrida, empapada y harta, empezó a calentarse. La puntilla la puso Melli, demostrando que hasta un central puede parecer Maradona contra los de Aguirre. Arrancó desde su campo y, tras burlar a varios muñecos vestidos de rojiblanco, le cedió el gol a Capi. Partido resuelto y estalló la bronca.
El hit de la noche fue "Aguirre, vete ya", secundado por "Estamos hartos de la familia Gil". Sólo la machada del Almería en el Pizjuán alivió algo a la dolorida afición atlética e hizo perfecto el día para el Betis, al que Chaparro ha sacado con solvencia de un pantano. Por cierto, si el Atleti acaba ganando la carrera de cojos por la Champions, la tentación de devolverle los favores a Emery será grande. Visto lo visto, Aguirre no va a recuperar la fe del Calderón y él sí pagará sus errores; es lo que tiene no ser el dueño. En fin, que a la telecomedia atlética le quedan cinco episodios y el desenlace, como siempre, es imprevisible. Permanezcan sintonizados.
Solo se me ocurra poner esto palabra para definir a Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid. Partido Atlético de Madrid - F.C. Barcelona del 1-3-08. Por cierto 4-2 victoria del Atleti.
Ver los videos y apreciar como se comporta este personaje. En 2 partes.
Hay cosas que la verdad me dejan pasmado. El ser humano es un "animal" (algunos lo aparentan más que otros, parecen que han evolucionado menos o directamente se han quedado en la época de las cavernas, sus acciones así lo demuestran) "racional" (esto esta bastante unido a lo anteriormente expuesto, ya que me he encontrado animales no humanos con más raciocinio que los propios humanos; su forma de razonar las cosas es tan extraña que pienso que se mueven por instintos).
Dentro de esta categoría pensaba que se incluiría a un hombre de negocios, millonario y avispado (es lo normal y lo habitual), ya que si ha llegado a ese nivel será porque cuida de sus negocios, sus acciones serán las más racionales y adecuadas para que sus negocios prosperen, para que crezca su patrimonio, en definitiva para que todo le vaya bien. Seguro que si considera que algo es perjudicial tanto para sus finanzas, sus negocios o su imagen, desechara ciertas acciones, independientemente de que le apetezca mucho hacerlo. Hay que sopesar.
Pero visto lo visto cada día que pasa no puedo más que alucinar y sorprenderme de las acciones y comportamientos de ciertos especímenes.
No puedo llegar a comprender como el Presidente de un club de futbol histórico puede llegar a posar en público con la camiseta del eterno rival en público, y encima su nombre puesto en ella. Puedo comprender que en un cumpleaños, que es la conmemoración de un hecho importante, puedas hacer algún exceso que otro, pero eso queda en privado, no para divulgarlo en en público, ni permitir que esas acciones dañen un imagen.
Pero visto lo visto, ahora puedo comprender como el tercer equipo de España en títulos ha dejado de serlo por las acciones de quien esta al frente de su institución, como esas acciones han hecho que caiga en el más absoluto ridículo. Ahora entiendo que, quien es capaz de hacer eso en un cumpleaños y dejar que encima le vean en público tan feliz y tan contento, es capaz de hacer cosas más intrépidas, irracionales y estupidas, como vender a tu jugador insignia procedente de la cantera; vender tu estadio; fichar a jugadores nada contrastados; pagar un millonada por ellos cuando puedes obtenerlos libres la siguiente temporada o un sobreprecio por otros; o traer a otros que te dejaron tirado por irse al equipo de la susodicha camiseta.
En fin, me quedo con los monos de 2001, una odisea en el espacio.
Bueno amig@s, ¿Quereis saber como el Atlético pasó a ser ilegal e ilegítimamente a manos de la familia Gil en el proceso de transformación de Sociedad anónima deportiva?.
Esta es la verdad, escrita en varios artículos. Ahora poned atención de la verguenza y el atropello que se ha cometido.
El ahora Director de Marca escribió en El Mundo en su díahttp://www.elmundo.es/elmundo/2007/07/02/comunicacion/1183394164.html EDUARDO INDA (Director de Marca)
MADRID.- Jesús Gil se hizo con el 94,5% del Atlético en 1992 sin ingresar una peseta en el capital social del club. El fiscal denuncia que esta presunta estafa fue posible gracias a una operación contable ficticia.
La institución que preside Jiménez Villarejo va más allá. Considera probado que, no contento con lograr el 94,5% -63% él, 31,5% Cerezo- del Atlético por cero pesetas, Gil y Gil ingresó en una cuenta suya el importe del 5,5% restante que habían comprado los socios por 112 millones.
Un total de 3.124 seguidores rojiblancos se decidió a invertir en su equipo comprando acciones de 8.000 pesetas cada una. Pero, a diferencia del presidente y el vicepresidente, sí abonaron el importe de sus títulos.
Estos son los dos ejes de la querella por estafa y apropiación indebida que el fiscal anticorrupción presentó el sábado pasado en la Audiencia Nacional contra el presidente colchonero, su hijo Miguel Angel, el vicepresidente Enrique Cerezo, y su abogado José Luis Sierra, entre otros.
El titular del Juzgado de Instrucción seis de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, admitió a trámite la querella.
Estos presuntos delitos habrían sido cometidos durante el proceso de transformación del club del Vicente Calderón en Sociedad Anónima Deportiva (SAD), que culminó el 30 de junio de 1992.
El ministerio público es taxativo en su querella: «En contra de lo que disponía la Ley del Deporte, el capital social del Atlético de Madrid fue de cero pesetas».
El modus operandi de Gil y Gil no fue, en contra de lo que pueda parecer, un modelo de ingeniería financiera. Fue mucho más sencillo: «Ideó una estratagema tendente a formalizar un desembolso ficticio de dicho capital social, una apariencia documental que permitiese conseguir la autorización del Consejo Superior de Deportes (CSD) para la transformación en sociedad anónima».
El CSD exigió a todos los clubes -excepto Barcelona, Real Madrid, Osasuna y Athletic de Bilbao- que pasasen a ser sociedades anónimas en 1992.
La amenaza del descenso El CSD fijó el capital del Atlético en 2.062 millones. Gil debía probar documentalmente que se había suscrito esta cantidad.
El castigo para los clubes que no se constituyeran en sociedad anónima era el descenso automático a Segunda División B.
Lo primero que hizo el alcalde de Marbella, al que el fiscal vincula con la Mafia, fue ir a Dorna, empresa de promoción del deporte que dependía de Banesto.
El regidor obtuvo el crédito de 1.300 millones en tiempo récord. Curiosamente no se le «exigió garantía alguna» y el «prestamista no asumió riesgo alguno».
El firmante de la querella, el fiscal Carlos Castresana, aclara estas aseveraciones: «De antemano estaba previsto que el dinero no saliera en ningún momento de la oficina de la calle de Génova del Banco de Vitoria [filial de Banesto y, evidentemente, ligado al prestamista, Dorna]».
Carlos Castresana añade en su escrito que las «idas y venidas» de los fondos prestados «se iban a reducir a una serie de anotaciones de cargos y abonos en las distintas cuentas utilizadas».
Consumó su objetivo, detentar el 63% del capital y que el CSD otorgara el plácet, gracias a que el banco «le libró la certificación que el querellado necesitaba».
Gil y Gil adquirió supuestamente el 63% por 1.300 millones, que fueron a parar a la cuenta que había abierto a su nombre -no a nombre del club- bajo el epígrafe: «Atlético de Madrid en transformación en SAD».
Dorna le dio un resguardo de ingreso que sirvió a Gil y Gil para obtener el nihil obstat del Consejo Superior de Deportes en la noche del 30 de junio de 1992, minutos antes de que venciera el plazo.
Gil y Gil ordenó la devolución del dinero 48 horas después. «El préstamo había durado dos días», subraya con ironía la querella.
«En realidad», destaca la querella, «no había aportado nada pero disponía de un resguardo que aparentaba que sí lo había hecho. Los 1.300 millones supuestamente satisfechos no llegaron nunca a las cuentas del club». La Fiscalía Anticorrupción imputa la autoría de una operación «análoga» a Enrique Cerezo, el productor cinematográfico que hace las veces de lugarteniente de Gil en el Atlético de Madrid.
Cerezo ordenó la apertura de una cuenta corriente en el Credit Lyonnais de Madrid, bajo el título «Atlético de Madrid en constitución», el 30 de junio de 1992. Ingresó 650 millones.
«Modus operandi» idéntico
El proceder de Cerezo es idéntico. Castresana apunta que «consiguió un resguardo de ingreso, que demostraba, aparentemente, que los fondos habían sido ingresados en el club».
La operación les salió redonda. La querella hace historia y recuerda que «consiguieron in extremis la autorización para la transformación en SAD».
Lo mejor de todo es que el paso a sociedad anónima permitió al Atlético librarse de la deuda histórica de 2.392 millones que tenía contraída con Hacienda.
Los 112 millones satisfechos por los socios habían sido depositados en la sede central del Banco Hispanoamericano de Madrid, que manejaba Gil y Gil a su antojo en su condición de presidente y consejero delegado del club. Estos fondos «tampoco pasaron a engrosar el patrimonio de la recién creada sociedad anónima».
¿Adónde fue a parar el dinero de la masa social atlética? Lo explica la Fiscalía Anticorrupción: «El querellado ordenó transferir el importe íntegro de las cantidades depositadas por los socios, ya accionistas, a otra cuenta de su titularidad [Promociones Futbolísticas]».
El fiscal resume el destino de las cantidades ficticiamente desembolsadas a favor del Atlético de Madrid SAD: «Fueron a Dorna por la devolución del préstamo y las restantes, las de los socios y la de Cerezo, se desviaron para quedar en poder de Gil».
También desmonta la habitual tesis de Gil y Gil, que asegura que no se apropió del dinero de los socios sino que se limitó a recuperar el dinero que había puesto para fichar jugadores. -> El casito de los Negritos chicos ;)
Resumiendo el caso de los Negritos -> Por Garate9
Gil y Cia ficharon a 4 jugadores, el más nombrado de ellos fue Lawal, por una cantidad que estaba sobre los 2.000 millones. Según Gil él había adelantado ese dinero y ahora lo recuparaba para pagar el crédito. Es decir, que Gil afirmó haber fichado por 2.000 millones 4 negritos que no valían nada como futbolistas, ya que incluso un par de ellos estuvieron viviendo en el albergue de indigentes de la casa de campo
«Todos los reconocimientos de deuda no se correspondían con la realidad puesto que el Atlético había ido devolviendo a Gil las cantidades prestadas por éste al equipo para la adquisición de jugadores», corrige el fiscal.
No había, por tanto, deuda alguna que reconocer. Pero Gil volvió a las andadadas. Poco después, «quiso que la Asamblea del Atlético le reconociese una deuda de 1.986 millones». El acusador público certifica que estas cantidades reconocidas a Gil «estaban contabilizadas y pagadas».
Diecisiete minutos antes de la medianoche
RAFAEL J. ALVAREZ
MADRID.- Diecisiete minutos antes de las 12 de la noche del 30 de junio de 1992, Jesús Gil y Gil se presentó en el Consejo Superior de Deportes (CSD) con una carpeta bajo el brazo. Llevaba en ella un acta notarial en la que se acreditaba el ingreso en una entidad bancaria de 2.062 millones de pesetas, el capital social mínimo que el CSD había fijado para que el Atlético pudiera convertirse en sociedad anónima. Esa cifra fue la suma del promedio del presupuesto de gastos de los tres últimos años más el patrimonio neto negativo del Atlético.
Unas horas antes, a las 20.00 horas, Gil había telefoneado a la sede del máximo organismo deportivo para decir que tenía un crédito por 1.944 millones y que antes de la medianoche llevaría la prueba personalmente.
Aquella madrugada, el entramado Dorna (Banesto)-Gil-Banco de Vitoria lo conocieron muy pocos. El resto creyó lo que Gil dijo.
Durante las tres semanas anteriores, el jefe atlético negoció con varios bancos para conseguir ese capital, entre ellos, el Central, el Hispano y algunas empresas árabes.
El 29 de junio, la última esperanza de Gil era Caja Madrid. Joaquín Leguina, por entonces presidente de la Comunidad de Madrid, había pedido con insistencia a la entidad pública que echara una mano al Atlético y le concediera el crédito.
Pero Caja Madrid se negó a última hora. Adujo que para otorgar una cantidad tan alta necesitaba el permiso de su consejo de administración, que se reunía una vez al mes y ya lo había hecho.
La tarde del 30 de junio Gil se entrevistó con el presidente de Dorna y logró el dinero.
El Atlético se salvó y comenzó una rápida conversión en SA. Gil lo tenía todo bien atado, casi el 95% de las acciones. Las demás se repartieron entre miles de pequeñísimos accionistas al tiempo que se evitaba que grupos de personas compraran porcentajes más altos. Había que evitar una posible oposición futura e interna a Gil.
Feliz año nuevo a todos. Espero que lo hayais pasado bien en Nochevieja, que disfrutarais a tope. Os deseo que os vaya en este año nuevo como mínimo como en este (nunca ir a peor).
Aunque lo de feliz año no creo que sea para los seguidores atléticos. Como seguramente sabreis (y los que no lo sepan se lo digo), yo soy seguidor del Atlético de Madrid. El club regido por la familia Gil, y Enrique Cerezo (los cuales se apropiaron ilegalmente del club según sentencia judiacial) quieren vender el estadio para trasladarse a uno nuevo. Hay mucho oscurantismo en esto porque las cuentas no salen. Os dejo un artículo en el que se comenta esto, así como un video del nuevo estadio para que veais de que estoy hablando.
RESUMEN DE LA OPERACIÓN CALDERÓN PEINETA
El presente documento está basado en los datos extraídos de los Registros Públicos Oficiales. El Consejo de Administración de la SAD ha declinado explicitar los acuerdos con Mahou relativos al reparto de edificabilidad lucrativa y compromisos adquiridos.
LOS PROTAGONISTAS
El Ayuntamiento de Madrid dirigido por Gallardón ha mostrado una firme voluntad política para sacar adelante la operación a pesar de no incluir este debate en la campaña electoral ni en el programa que llevó a las elecciones. Le construyen un estadio que puede aportar en la carrera por las Olimpiadas y no sólo se libra de su actual coste de su mantenimiento, sino que además cobrará un canon al Atleti hasta la transmisión definitiva del edificio. Transmisión que los propios técnicos municipales califican como compleja y llena de incertidumbres en lo que respecta al suelo. La RFEF ya ha sufrido el revés del Tribunal Supremo que ha ratificado sentencias estimativas del carácter comunitario de las instalaciones que ha declarado afectas al municipio de las Rozas.
El Atlético de Madrid SAD no aporta los terrenos, ya que fueron transmitidos a la DIVISIÓN INMOBILIARIA, pero si asume todos los compromisos sobre el nuevo estadio a pesar de que es muy complicado alcanzar la nuda propiedad de la Peineta.
La Mahon ingresa unas plusvalías millonarias por un centro de distribución de menor importancia pues la producción fue trasladada a Castilla-La Mancha cuando Gallardón era presidente autonómico. Cuestión que ha caído en el olvido del ahora alcalde.
La DIVISIÓN INMOBILIARIA (DI), ajena al Atlético y bajo el control completo de la familia Gil, ha repartido el Vicente Calderón entre empresas promotoras: ANDRIA, MARTINSA...Conseguirá todas las plusvalías sin sumir ningún compromiso, gracias a una opción de compra que les libraba de cualquier riesgo en la operación. Nos adelantaron dinero hace 3 años a cambio de estas plusvalías.
LAS CUENTAS
En el cenagoso terreno de los números hemos querido mantenernos al margen de interpretaciones y valoraciones a futuro toda vez que el mercado inmobiliario se encuentra en evidente retroceso. Los datos han sido extraídos de los documentos depositados hasta la fecha en Organismos Oficiales. La deuda del Atlético ha alcanzado los 550 millones de euros, y ante la falta de inversión de la familia Gil, sólo les vale vender. Pero esta operación, el éxodo a la Peineta, incrementará el pasivo de la SAD en otros 260 millones de euros si se quiere conseguir el suelo. Si no se consolida el suelo no tiene ningún sentido para un club de fútbol.
El valor de la DI se fijó el 14 de mayo de 2004 en 226 millones de euros. Actualmente la misma sociedad de tasación tiene que actualizar el valor, al que se deben restar ahora los incluidos costes de urbanización, cesión municipal, demolición del estadio, etc. que a buen seguro anularán cualquier incremento. Estos ingresos revertirán en la DI que desde hace 3 años subarrienda el estadio al Atlético.
A partir de aquí hay que empezar a restar:
El impuesto de plusvalías que asume la parte vendedora
El impuesto de Sociedades que desde el 30 de junio de 2004 fue diferido hasta la materialización de la operación
Los anticipos cobrados a las promotoras que han servido para financiar la fracasada política deportiva
El coste de construcción, transformación en caso de Olimpiadas y cesión hasta el 2024, pues aunque construimos el campo pagamos el uso del mismo hasta que sea posible transmitir la titularidad del edificio que no del suelo. Cifras que habrá que actualizar conforme se incremente cada año el IPC hasta su desembolso efectivo
El coste de adquisición y adecuación del suelo que se alcanzaría mediante una permuta pro otro suelo en el municipio que los propios técnicos municipales observan con incredulidad. No solo por la legalidad vigente sino por la dificultad de encontrar tanto suelo para permutarlo.
Valor DIVISIÓN INMOBILIARIA 226.184.790,00
Los desembolsos a realizar487.808.510,66
Impuesto plusvalías3.480.000,00
Impacto DI102.768.510,66
Impuesto sociedades 30/06/0468.840.790,66
Anticipo de inmovilizado33.927.720,00
La Peineta sólo en alquiler284.000.000,00
Construcción160.000.000,00
Cambio pistas atletismo20.000.000,00
Cesión canon soterramiento80.000.000,00
Actualizaciones de costes con el IPC24.000.000,00
La Peineta con suelo en propiedad97.560.000,00
Coste permuta de suelo si se consigue73.200.00,00
Coste reversión parcela 35 y otras24.360.000,00
EL RESULTADO–261.623.720,66
LAS DUDAS
Tras leer estas líneas y repasar el cuadro, a todos nos tiemblan las piernas pensando donde vamos, donde no queremos ir. Sólo la familia Gil, Cerezo y Gallardón parecen empeñados en sacar beneficios a esta operación.
La Peineta no es un estadio de fútbol: desde los fondos del estadio, es decir, la mitad de los abonados verán el fútbol 40 metros más lejos. O sea, desde el círculo central se verá todo el campo como ahora el punto de penalti del área contraria. Ese será nuestro nuevo estadio de fútbol reconvertido y reconvertible. Además la movilidad en días de partido está muy comprometida como ya han denunciado los vecinos de la zona pues todo el tráfico pasa por una rotonda. Y el transporte público nada tiene que ver con el actual a 20 minutos andando de la puerta del Sol. Eso sí: habrá helipuerto, esperemos que para atender la lipotimias y no para el asueto de los jerifaltes.
Las cuentas no salen. Pagamos el nuevo estadio olímpico de Madrid y nadie nos garantiza que sea nuestro el suelo sobre el que se asienta, principal valor de cualquier edificio. Nos empeñamos en más de 260 millones de euros para tener una opción sobre algo que ya teníamos: un estadio de fútbol.
No existen garantías de que el campo se construya pues el Ayuntamiento no construirá nada sin el dinero que aporte el Atleti. Ni que se pretenda realmente ejercer la opción de compra toda vez que actualmente ya estamos de alquiler.
El futuro del Atleti, de nuestro Atleti, no puede depender de los planes de unos directivos que ya han sido condenados por quedarse el club sin poner un duro, y además estafarnos en la gestión. O de un alcalde cuyas aspiraciones son sobre todo políticas manifestando que dentro de 5 años aspira a estar en otro sillón.
Pero hay una cosa clara: la presión de los atléticos aún puede parar la operación. Así nos lo han aseverado los responsables municipales que insisten en que Madrid no es Marbella.
miarroba.com
Mi nuevo reto es convertirme en amo de casa sin morir en el intento, pagar un hipoteca, llegar a fin de mes, aprovechar el 3x2 de Carrefour (sobre todo en cervezas) y ponerme hasta arriba de pizza con mi amigo José los martes locos. Al igual que exponeros mis inquietudes cinéfilo-musicales.
P.D.:Se admiten consejos.
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